Reseña |
Nació en Alajuela el 19 de julio de 1861. Dio su aporte a la enseñanza nacional, a los maestros, a los niños y a la juventud del país. Fundador de la Escuela Nueva, en San José. Siendo Inspector de Escuelas Primarias e Inspector General de Enseñanza, crea el Almacén Escolar, la Estadística de Arquitectura Escolar, el Museo Pedagógico y otros servicios. Otro de sus logros fue impulsar la labor cultural por medio de la creación de las Bibliotecas Públicas del país. En 1907, dio al educador la categoría profesional, amparada por un estatuto que le garantiza la inamovilidad por causas políticas, adelantándose a lo que más tarde sería el servicio civil. En efecto, el “Reglamento Orgánico del Personal Docente”, vino a colocar la escuela, al maestro y al niño en la estimación y el respeto de la familia, la sociedad y el Estado. Vino a regularizar la situación de los maestros buenos, a estimular su labor, a aumentar sus dotaciones tan vergonzosas y raquíticas en aquel tiempo, a estimularlos al estudio con la perspectiva de los ascensos, a asegurarles un medio honroso de subsistencia cuando en el ocaso de sus vidas el agotamiento les impida trabajar. Aquel reglamento hace del magisterio una carrera, dignifica al educador, le permite dedicarse por completo al desempeño de sus obligaciones y garantiza la bondad de la enseñanza. Este reglamento fue una de las bases más firmes de la reforma de don Mauro. El 8 de julio de 1935, una semana antes de que don Miguel falleciera, el Magisterio Nacional, representado por los directores de escuelas, le otorgó el título de “Benemérito de la Enseñanza”. Se considera que, se consagró denodadamente al servicio de la cultura, de la enseñanza y de la Patria. Que a don Miguel le debe Costa Rica sus primeros y mejores conocimientos geográficos nacionales, por lo que mereció el reconocimiento de las instituciones internacionales del ramo. Que a don Miguel se le debe la organización de la reforma de nuestra enseñanza, promulgada por don Mauro Fernández. Que el Magisterio Nacional le debe el Reglamento Orgánico del Personal Docente, la primera Ley de Pensiones y Jubilaciones, y otros derechos que ahora las leyes consagran. Que en su vida privada, desde la posición de maestro a la de Secretario de Educación Pública, fue modelo para todos por su probidad y honorabilidad. Falleció en San José, a la edad de 74 años, el 24 de julio de 1935.
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