Asamblea Legislativa
República de Costa Rica

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Razones para un nuevo edificio

 

1.    ¿Por qué la Asamblea Legislativa necesita de un nuevo edificio?

Actualmente la Asamblea Legislativa tiene su sede en el Edificio Central, ubicado entre Avenida Central y Avenida Primera, entre calles 15 y 17, en una edificación que inició su construcción en 1937, con el propósito de ser la Casa Presidencial.

Además, se encuentra albergada en un total de 14 edificios distribuidos entre Los Yoses y la avenida central, calle 15; de los cuales ocho son de su propiedad y otros seis son alquilados, lo cual causa problemas logísticos de trabajo y comunicación, así como gastos continuos no reembolsables y en ocasiones muy onerosos.

Estos inmuebles no fueron pensados para albergar oficinas, sino que fueron diseñados para funcionar como casa de habitación, colegio u otro.

La gran mayoría de las instalaciones se encuentran deterioradas, con orden de cierre sanitario por parte del Ministerio de Salud y no cuentan con espacio físico ni condiciones mínimas para que los funcionarios de sus servicios se desempeñen de manera adecuada.

Además, con el crecimiento que ha experimentado la Asamblea Legislativa, el edificio principal se ha ido modificando, llegando al punto de cerrar pasillos y balcones para crear espacios para oficinas, en las que los funcionarios se encuentran hacinados.

Dado el estado en que se encuentran los edificios que son Patrimonio Histórico, la Asamblea Legislativa debe invertir constantemente en su reparación, remodelación y mantenimiento. Anualmente se gastan entre ¢200 y ¢280 millones en pintura, pisos, cubiertas, goteras y filtraciones, entre otros, para mantenerlos funcionando, pero sin solucionar los problemas de fondo.

Por otra parte, la Asamblea Legislativa debe cumplir con la sentencia 019782-2014 de la Sala Constitucional, que le ordena resolver los problemas estructurales de inhabitabilidad y hacinamiento que afectan a los empleados y las demás personas que a diario frecuentan los edificios que albergan la Asamblea Legislativa, según las Órdenes Sanitarias N°CMU-AMB-286-2010, N° CMU-AMB-287- 2010, y el oficio N° CMU-AMB-1015-2014 RM, del 25 de setiembre del 2014, emitido por el Área Rectora de Salud Carmen-Merced-Uruca.

Se han hecho esfuerzos para cumplir con la Ley 7600; sin embargo, la accesibilidad es aún escasa, dado los espacios estrechos, el cierre de pasillos y el hacinamiento.

Dada la situación de los diferentes inmuebles, la Asamblea Legislativa requiere de nueva infraestructura para poder brindar a los usuarios un servicio ágil, continuo y moderno, dentro de una edificación que reúna las condiciones mínimas de seguridad y salubridad que establece la normativa actual.

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2.    ¿La construcción de este edificio implicará un aumento en el gasto público?

La figura del fideicomiso no implica aporte de capital público de su parte, ni endeudamiento. Por el contrario, será un proyecto generador de empleos directos e indirectos y, por lo tanto, será un aporte a la reactivación económica del país.

Otro beneficio será una mayor eficiencia en el uso de los recursos, pues se recortarán los gastos por alquiler por ¢870 millones anuales, que unidos a la reducción de costos por duplicidad de servicios públicos, telecomunicaciones, transportes y otros, implicarían un ahorro anual de ¢1.495 millones al año, si el edificio ya estuviera construido.

También contribuirá a mejorar el flujo de trabajo, pues el edificio ha sido diseñado tomando en consideración las relaciones entre los diferentes departamentos y la necesidad de darle una mejor atención al público.
 

Es una obra que le pertenece al país, la casa donde se crean las leyes y que una vez pagada esta inversión, el inmueble será propiedad del Estado y quedará  para las próximas generaciones.

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3.  ¿Cómo afecta la dispersión el trabajo de la Asamblea Legislativa?

Esta dispersión implica no solo el gasto en alquileres, sino la necesidad de contar con más de 20 puestos de seguridad, tener una buseta para hacer traslados varias veces al día y gastos que se duplican en diversos servicios como por ejemplo telecomunicaciones.

 

El ciudadano también se ve afectado pues hay departamentos de atención al público que no cuentan con el espacio para hacerlo, que no se encuentran en la planta principal o los edificios que están en sus alrededores o están divididos en varios inmuebles. La persona que necesita consultar el archivo, por ejemplo, puede llevarse la sorpresa de que debe trasladarse a otro edificio, en otra zona de la capital.

 

 4.  ¿A cuánto asciende el gasto por alquileres?


El gasto en alquileres asciende a ¢870 millones por año. A este monto hay que sumar los gastos en puestos de seguridad y tiempos extraordinarios, así como en otros servicios, incluyendo una buseta que realiza traslados varias veces al día.

​5.  ¿Cumple la Asamblea Legislativa con la Ley 7600?

Se han hecho esfuerzos para cumplir con la Ley 7600; sin embargo, la accesibilidad es aún escasa, dado los espacios estrechos, el cierre de pasillos y el hacinamiento.

La construcción del nuevo edificio legislativo nos permitirá cumplir a cabalidad con esta normativa.

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